sábado, 29 de junio de 2013

Un hongo para mejorar las propiedades del vino

Muchos alimentos y bebidas fermentadas contienen aminas biógenas, unas sustancias que cumplen un papel esencial en nuestro organismo pero que en altas concentraciones y en personas sensibles, pueden tener efectos negativos. Un estudio publicado en la revista Journal of Applied Microbiology propone un nuevo tratamiento para reducir estos compuestos en el vino.

"El procedimiento, probado en vinos blancos y tintos, se basa en el empleo de extractos enzimáticos del hongo Penicillium citrinum. Este hongo proviene de la vid, lo que permite que la materia prima de la que se obtiene el vino sea al mismo tiempo la fuente natural del principio activo", explica Victoria Moreno?Arribas, del Instituto de Investigación en Ciencias de la Alimentación (CSIC y Universidad Autónoma de Madrid). El hongo puede degradar concentraciones elevadas de histamina, tiramina y putrescina, que son las aminas biógenas más frecuentes en los vinos. El nuevo método, además, no compromete la calidad final del producto, algo que sucede con los métodos habituales para controlar la cantidad de aminas biógenas.

Es necesario destacar que estos compuestos, en condiciones normales, no son perjudiciales. "Las concentraciones habituales de aminas biógenas no suponen un riesgo para la salud del consumidor, ya que el tracto digestivo del ser humano posee un eficiente mecanismo de detoxificación", indica la investigadora. "Sin embargo, en individuos sensibles, con los sistemas de detoxificación alterados, puede existir cierto riesgo de reacciones alérgicas, trastornos digestivos o migrañas".
En definitiva, se trata de mejorar las propiedades intrínsecas de los caldos sin poner en riesgo su calidad.

Gliese 667C, un sistema con tres supertierras en la zona habitable

La pequeña estrella enana roja Gliese 667C ya era famosa por albergar uno de los candidatos a planeta habitable más prometedores de todos los que conocemos, Gliese 667Cc. Pero ahora el interés hacia este sistema se ha disparado con el reciente anuncio del descubrimiento de nada más y nada menos que de otras dos supertierras habitables que se suman a la ya conocida.


Visión artística de la superficie de una de las supertierras de Gliese 667C (ESO).
Pero eso no es todo. Gliese 667C (GJ 667C) podría tener hasta siete planetas a su alrededor, cinco más que descubiertos hasta la fecha. Los planetas que más llaman la atención son Gliese 667Cf y Gliese 667Ce, dos supertierras de 2,7 masas terrestres que orbitan con un periodo de 39 y 62 días respectivamente. Esto las coloca dentro de la zona habitable del sistema, que se estima está comprendida entre los 17 y los 37 millones de kilómetros de distancia. Las dos supertierras acompañarían así a Gliese 667Cc, de 3,8 masas terrestres, que también está situada en la zona habitable. Una cuarta supertierra, Gliese 667Cd también podría estar en el límite externo de la zona habitable, aunque por los pelos.